
Réplicas del enorme peinado en forma de colmena de Amy Winehouse, y también de su cargado delineado de ojos, fueron vistas en algunas pasarelas de la Semana de la moda en México esta semana.
El estilo de la inglesa ya notable desde que el diseñador alemán Karl Lagerfeld, reconoció lo mucho que admira el estilo de la esquelética cantante, luego de que modelos de una de sus exposiciones desfilaran en Londres con el peculiar peinado y delineado negro.
“Es una artista hermosa y llena de talento”, dijo Herr Karl a los medios hacia el final del año pasado. “Y me gusta mucho su peinado. Para mí fue inspirador. Además es el mismo peinado que Brigitte Bardot usaba en los 50 y en los 60. Ahora Amy se lo apropió como parte de su estilo.
Amy Winehouse, musa según Lagerfeld
Fotografías fugaces
Una exposición fotográfica con imágenes que relacionan los mundos y moda realizadas por el célebre modisto Karl Lagerfeld abrió este jueves por siete horas en la ciudad de Sofía, Bulgaria.
La muestra, que incluye retratos en blanco y negro de 60 grandes estrellas de Hollywood, está dedicada al 60 aniversario del festival de cine de Cannes.
Las imágenes, algunas de 1.80 metros de altura, llegó de París y luego viajará a Moscú, en Rusia.
Lagerfeld es reconocido como uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX, colaboró a lo largo de su vida con diferentes casas de moda como Chanel, Chloé y Fendi, muchas de las cuales dirigió incluso, hasta que lanzó su propia firma a principios de los años 80.
Su carrera como fotógrafo fue posterior, inició hasta 1987, cuando trabajaba con artistas y celebridades, y su obra gráfica incluye retratos, paisajes y desnudos.
K.L Confidencial
Karl Lagerfeld es el hombre de las gafas oscuras, la cola de caballo y los altísimos cuellos de camisa. Es una imagen, una marca. “No quiero ser una realidad en la vida de los demás: quiero ser como una aparición”, dice el propio modista en Lagerfeld confidentiel, un filme documental de Rodolphe Marconi.
Una película fruto de una larga negociación. “Durante tres meses estuve acosando con delicadeza a Carolina Lebar, su jefa de prensa. Me preguntaba detalles sobre lo que me interesaba. Hasta el día en que me dijo que Karl me esperaba para comer”, explica Marconi.
Tras esa comida, Marconi, solo con su cámara, tuvo derecho a pasar dos años siguiendo a Lagerfeld. “Luego me encontré con más de trescientas horas de material. Y he necesitado un año de montaje”. Lagerfeld no impuso ninguna condición. “A veces no quería ser filmado o me pedía que desconectase el micro, pero no ha intervenido para nada en el resultado. Hasta me permitió utilizar sus películas familiares”.
¿Y qué aprendemos de Lagerfeld tras haber visto ese documental confidencial? No que lleva muchos anillos, que tiene sentido del humor o que es homosexual. Eso no era ningún secreto. Quizá lo que más sorprenda es la soledad del personaje, sus cenas con la única compañía del televisor. O ver cómo elabora sus bocetos, con la ayuda de rotuladores y dejando un margen importante a la interpretación de los artesanos. “En la película se diría que nunca trabajo. ¡Me gusta! Eso da al filme un tono irreal!”, dice el modista. Sólo en dos secuencias le vemos dibujando y en otra corrigiendo unos trajes. El resto es Lagerfeld en plena representación: saludando al final de un desfile, acudiendo a una gala, ocupándose de su imagen.

Marconi recupera de los archivos su primer desfile para Chanel y filma otro, de gran belleza: “Es la materialización de un sueño y explica la manera de trabajar de Karl”.
París, Biarritz, Nueva York, Mónaco son algunos de los lugares a los que acude el modista en su avión particular. A menudo no sabemos dónde estamos o qué hora es. Las fiestas pueden comenzar al atardecer o terminar de madrugada, pero Lagerfeld busca siempre unas horas diarias de soledad. Y sólo de manera indirecta aparece la ausencia del hombre al que amó, del que en el filme se muestran unas pocas fotos.
“No duerme nunca más de tres días en el mismo sitio y no se siente ni francés ni alemán, sino europeo”, resume Marconi. “Es un tipo inteligente, divertido y misterioso. Se le puede decir de todo si no hay doblez en tus palabras. Si descubre que le engañan -y lo descubre enseguida- entonces es terrible. He pasado dos años pensando el 50% del tiempo en mi película y el otro 50% en cómo evitar que me expulsara. No es un filme sobre la moda, sino sobre un hombre que se ha servido de la moda para existir. Sólo cuenta consigo mismo”, dice. “Puede ser odioso, pero me encanta la gente odiosa”.
Fiesta Fendi: éxito total
Terminada la Semana de la Moda de París, artesanos de la ‘alta costura’ como Karl Lagerfeld no se han podido escapar de acontecimientos clave como la ‘Fiesta Fendi’.
Fiesta que tuvo como invitada especial a la ex-drogadicta Amy Winehouse que interpretó varios de sus temas musicales para una oleada de celebrities como Mary Kate y Ashley Olsen (que no se separaron del diseñador alemán), Sofia Coppola, Rihanna o Jessica Alba.
Se dice que la artista Amy Winehouse, más conocida mundialmente por sus salidas nocturnas y por su canción que cita ‘No me llevaréis a rehabilitación, no, no, no…’, cobró 650.000 euros por la breve actuación.
Ahora mismo es una de las cantantes más cotizadas, sobretedo en estos entornos, ya que se la considera una musa del underground londinense.
La fiesta Fendi deslumbró por la cantidad de estrellas invitadas: musas del celuloide, de la cultura musical y un diseñador exclusivo que las reuniño a todas: Karl Lagerfed.
Lagerfeld fotografía a Raquel Zimmermann para Fendi
En muchas ocasiones os hemos mostrado imágenes de campañas publicitarias protagonizadas por modelos o celebrities. Las firmas de moda no sólo buscan las caras que mejor representan su imagen sino que contratan a los fotógrafos más reputados para que el resultado sea impecable. Y no hace falta decir que funciona, lo hemos comprobado en multitud de ocasiones.
La próxima campaña de Fendi para el otoño-invierno 2008/09 contará con la modelo brasileña Raquel Zimmermann. El diseñador y esporádicamente fotógrafo Karl Lagerfeld ha dirigido la sesión.
El resultado se puede comprobar a continuación: unas fotografías sobrias, austeras, sencillas… donde la modelo y el conjunto que lleva es es absoluto protagonista. Un resultado final a la altura de Fendi, que en algunas ocasiones nos recuerda al que se solía utilizar en los años 90.
A continuación unos links con el video del making off de este photoshoot.
http://www.youtube.com/watch?v=kqgFPo7YQ-U&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=QssOhOhd_sI&feature=related
Ahora, en videojuego
Será la voz de una de las emisoras de música electrónica en un videojuego.
Las barreras entre los videojuegos y otras artes como el cine o la música son cada día más difusas, lo que no esperábamos era que GTA IV y el mundo de la moda pudieran estar relacionados. Hoy leemos con sorpresa en el New York Magazine que Karl Lagerfeld es el primero de los DJ confirmados para el popular videojuego de Rockstar.
El célebre modisto participará en el inminente título prestando su voz y realizando su propia selección musical para una emisora de música eminentemente electrónica y disco.
“La música es parte de la moda también” señaló Lagerfeld, quien apostilló “prefiero participar en un videojuego que jugarlo”. Con respecto a su papel el modisto señaló lo mucho que le agrada el trabajo de Rockstar, y se mostró interesado en “como los videojuegos cambian el mundo de alguna manera”.
“Han escrito unos diálogos muy políticamente incorrectos” comentó Lagerfeld, “y eso me encanta, sobre todo ahora que todo el mundo trata de ser tan políticamente correcto cuando habla”.
2.55: Puro Arte
Excéntrico siempre, ésta es la nueva idea de Karl Lagerfeld: un museo itinerante cuyo contenido se inspire en el célebre 2.55 de Chanel.
Lagerfeld, el hombre de la maison, ha demostrado lo que en realidad ya sabíamos todos: que el 2.55 es una obra de arte.
Para ello, ha invitado a veinte artistas contemporáneos a inspirarse en el famoso bolso acolchado creado por Coco Chanel en febrero de 1955, y lo ha revestido de un marco singular creado para la ocasión, un pabellón desmontable diseñado por la más célebre arquitecta de nuestros días, la Premio Pritzker Zaha Hadid.
Como en una estrategia de marketing perfecta, la muestra cuenta con artistas reputados, como el fotógrafo japonés Nobuyoshi Araki, controvertidas figuras del mundo del arte, como Sophie Call, o personajes de la farándula más intelectual, como el colega de Warhol, Stephen Shore, o la viuda de John Lennon, Yoko Ono.
Junto a ellos, Sudobh Gupta, Soju Tao, Sylvie Fleury y Leandro Erlich, entre otros, se suman a Mobile Art, nombre con el que felizmente se ha bautizado al evento, rindiendo homenaje al clásico 2.55.
El culto a Gabrielle Bonheur, nombre real de mademoiselle Chanel, está presente ya en la propia obra de Zaha Hadid ,una especie de gran camelia blanca. El museo itinerante podrá visitarse hasta el próximo 5 de abril en Hong Kong. Más tarde, sus 700 piezas serán desmontadas para recomponer el peculiar edificio en Tokio y Nueva York. Será ya en 2009 cuando llegue a Europa, recalando en Londres, Moscú y, por supuesto, París. Aunque habrá que esperar hasta febrero de 2010 para acercarse a la ciudad del Sena.
El Baile de la Rosa
![[baile-rosa2a.jpg]](http://bp2.blogger.com/_9HIdKczwO5g/R_S5PqBqaNI/AAAAAAAAABo/RfZdpd1Y9M0/s1600/baile-rosa2a.jpg)
En su inevitable ‘glamour’, la gala tuvo como protagonista indiscutible al modisto alemán Karl Lagerfeld, que volvió a sentarse en la mesa presidencial junto a su musa y anfitriona, Carolina de Mónaco, que prometía ser la estrella con un vestido, de la firma Chanel, diseñado por él, y que la aseguró la foto más cotizada de la velada.
El Chanel que lució Carolina en el Baile de la Rosa era tan fascinante como indescriptible.Un tupido cuello de barca, enlazado con un corpiño con transparencias, seguido de una minifalda casi esférica, llena de plumas, que desembocaba en un delicado tul. Todo ello negro, rematado por una chaqueta con volantes y por un pequeño bolso, de color rosa, conformado por las flores que dan nombre al baile.Con melena informal, pero elegancia de casta, es la ‘mejor heredera que ha tenido (la actriz estadounidense y Princesa de Mónaco, fallecida en 1982 y madre de Carolina) Grace Kelly’, según Pedro Almodóvar.
El oscarizado director, que vestía un traje del modisto italiano Giorgio Armani, junto con unas gafas de sol de la también firma italiana Prada, predicó con el ejemplo para Carlota, la hija de la anfitriona.
Carlota Casighari, la segunda hija de Carolina que tuvo con su segundo marido fallecido en 1990 Stefano Casghari, también eligió a Lagerfeld para su traje, amplio y negro, reprimido en la parte de arriba por una chaqueta medieval, con hombreras y abotonado hasta el cuello, de la que se desprendió una vez llegado el baile.
Frente al predominio del negro, la actriz española Bibiana Fernández apostó por un vestido clásico, palabra de honor de color rojo, de la firma francesa Dior, mientras que la cantante coruñesa (noroeste español) Luz Casal optó por un desmontable traje de corpiño blanco y abultada falda negra, del madrileño Juanjo Oliva.
Finalmente, la actriz española Rossy de Palma, siempre excéntrica en su vestuario, añadió a su vestido, de tres cuartos, negro, un mantón de plumas multicolores diseñadas por la belga Diana Von Furstenberg. Pero no fue la única en dar la nota, el tercer hijo de Carolina de Mónaco, Pierre Casiraghi, a pesar de ceñirse el esmoquin, dejó que su pajarita se torciera y se calzó unas alpargatas de terciopelo con el dibujo de un pequeño diablo.
Él, que se marcó luego unos pasos de baile guiado por Mario Vaquerizo, -manager y marido de la cantante y actriz hispano mexicana Olvido García ‘Alaska’-, dio el primer aviso de que la fusión de la Casa Real de Mónaco con la subcultura de la ‘movida’ engendraría grandes momentos.Sin embargo, el principal artífice de la gala fue el Príncipe alemán Ernesto de Hannover, llano y divertido, que disfrutó desde el primer momento de la velada gracias al valdepeñero (Valdepeñas, sur español) Paco Clavel, que decidió no escatimar en ‘cutre lux’, a pesar del rango de su público.Llegado el momento del baile, se acercó al showman y le tiró de la tanga que tenía cosida con imperdibles en la camiseta, entre otros muchos artefactos que han creado su descacharrante estilo, llamado en la Movida guarripop.
Y es que a la hora de bailar, los Grimaldi rompieron toda barrera con el público asistente y se contonearon con familiaridad, mientras Karl Lagerfeld hacía fotos a, entre otros, Rossy de Palma.
Pero, sobre todo, el Baile de la Rosa supuso el regreso del director castellano-manchego (centro español) Pedro Almodóvar, -ganador de dos Oscar de Hollywood en 2000 y 2003 por ‘Todo sobre mi madre’ (1999) y ‘Hable con ella’ (2002), respectivamente-, a los escenarios como cantante.Inesperadamente y, pese a sus afirmaciones de que ya era ‘un caballero a su pesar’, Almodovar se lanzó sobre el escenario y cantó en inglés hasta su ‘Give it to me now’ o, según la pronunciación ‘movidera’, ‘givit chumiau’.
El carrusel de la moda
Karl Lagerfeld reveló el viernes a la mujer de Chanel para el siglo XXI, ante una audiencia repleta de estrellas de primera línea como Mary-Kate y Ashley Olsen, Kanye West y Claudia Schiffer.
Con una espectacular escenografía en el Grand Palais, el maestro de la moda francesa, que esta semana ya ha presentado la colección de su propia marca, transformó la pasarela en una feria con un carrusel gigante como pieza central.
Pero en lugar de los caballos de feria, estaban los detalles característicos de Chanel: carteras estampadas, camelias y perlas.
Lagerfeld, quien presentó en la pasarela modelos con variaciones modernas del tradicional traje de Chanel, dijo que decidió poner los motivos históricos de la casa sobre el carrusel para poder jugar más libremente con las prendas.
“La base de Chanel es aún muy francesa, teníamos todos los símbolos típicos de Chanel: la camelia, los botones, las perlas, la cartera, todo. Pero en el desfile no hubo casi nada, sólo una pequeña cartera, porque la moda tiene que cambiar,” afirmó Lagerfeld a Reuters Televisión luego del desfile.
Como su propia colección, presentada al principios de esta semana, Lagerfeld escogió una paleta restringida, en gran parte monocromática, para el otoño 2008, pero jugó con los largos y las texturas.
Polleras largas estilizadas, que emergen como una tendencia para la próxima temporada, tras hacer apariciones en Nueva York y Milán, también tuvieron una participación, en los característicos tejidos de Chanel, combinados con sacos de vestir cortos en el frente pero largos en la parte trasera.
El contraste frente-espalda fue un tema hasta en la lencería a dos tonos de las modelos, que era blanca en el frente y negra en la parte trasera.
En general, fue evidentemente comercial. Los accesorios tuvieron una gran participación, con cinturones en casi todas las polleras y zapatos de tacón grande tan altos que algunas modelos tenían dificultades para caminar.
¿Nuevo look?
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